Luche tanto desenterré todos los recuerdos, intenté abrir la mente como quién saca agua de un pozo con desesperación, te vi y me vi, debo atribuirme tanta nostalgia como pueda, debo ser consciente de que también abrí la herida, y ya sólo basta con pedir cierto perdón sobre tus ojos y tratare de encontrar tu silencio para no hacer más daño. He tirado mis poemas y cartas, he roto cada intento de relato porque no puedo hablar de heridas si no te sano.
He salido de mi silencio y me he declarado culpable y no dire nada más, tal vez por miedo o respeto a mi débil memoria.
Tal vez algún día leas esto y me concedas silenciosamente tu perdón.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario