31/5/17

Estos últimos días han sido difíciles...

Para empezar con el lunes desde la lentitud de los buses extraurbanos hasta el estado alcohólico del supuesto jefe de mi hermana. Quiero hablar de todas las citas labores y no laborales que se han quedado en un limbo existencial que no podre sanar jamás mi voz ha perdido fuerza y será lo más triste que sienta en estos días.
Por otra parte el supuesto jefe de mi hermana la ha hecho viajar unas 35 veces a su oficina con la lenta esperanza de firmar contrato ella ha trabajado los últimos meses ad honorem algo común en la familia mi padre trabajo así unos años para conseguir que lo contratarán. Algo que no me parece mal porque se ha hecho siempre lo que se puede. Pero este caso es diferente el supuesto jefe (Lo llamaré de ese modo para no ofrendar más palabras a estas páginas) tiene un mes de no presentarse a su trabajo su función es contratar maestras y crear grupos estudiantiles para aprender a leer y a escribir, siempre que hablo de aprender a leer y escribir recuerdo a mi abuelo, todas las tardes se iba a la montaña a leer y al regresar traía en su rostro nuevos vocablos en su mayoría de paz, después recuerdo a mi hermana con sus libros de ciencias, estudiando cada parte de algún animal desconocido en el occidente solo conocemos a las vacas y a las ovejas en algunas ocasiones a los caballos, porque si se ve una culebra es de mala suerte y hay que ponerle la bota. Siempre buscamos el paraíso y los animales mitológicos, pero siempre ha sido lo mismo vivir del asombro, por lo tanto para mi hablar de aprender a leer o escribir, ah sido hablar del comienzo de todo y de todos, del sentimiento y del poema. Para Marilú percibo que es lo mismo ella también era una posible maestra de enseñanza de lectoescritura, ella vive en Buena vista una aldea cercana y todos los días desde que se le pidió sus documentos ha bajado de la montaña a presentarse para firmar contrato, todas las mañanas ha variado las horas el vestuario, la cara el gesto pero sigue teniendo la misma rutina; la misma esperanza dibujada en la cara, de encontrar sentado planchado, con actitud positiva sonriente al supuesto jefe, ha de ser triste decepcionarse todos los días y con la misma persona, le tengo miedo a las decepciones, le tengo miedo a muchas cosas, y cuando pronunció miedo este se vuelve gigante y ya no respeta ni al asombro.
Me he frotado el rostro para comprender tantas realidades para imaginar conceptos lógicos y ancestrales, desconozco tantas cosas que a veces solo intento cerrar los ojos para no robar más luz.
Es muy difícil que alguien que jamás  ha leído o a intentado hallarle figura  a las letras tenga tanta confianza como para perdonar cualquier error a si sea algo que todos conocemos esa enfermedad tan común que ha de considerarse parte del entorno ha de verse como un niño pequeño, el alcoholismo.
Ireno por ejemplo se mudó a tierra fría hace unos ocho años, se había convertido en algo así como patrimonio de la comunidad al igual que Marilú (Hablando sobre la rutina)  todos los días del año se le vio de su casa a la cantina, de la cantina a su casa algo tan ordenado y monótono que en ocasiones asusta.

Desde que los niños de la comunidad lo adoptaron como tío Ireno siempre ha tenido la misma costumbre, la gente lo saluda le dan un traguito un dulcito o a veces lo invitan a almorzar sus hijos están viviendo en EE.UU es muy triste irse de su país y que las remesas no se vuelvan casas de concreto sino botellas de indita, es muy triste que su hijo el grande quiera venirse al entierro de su padre porque quiere despedirlo pero no tiene papeles y si se viene es difícil que vuelva  a pasar y ahí está de nuevo la pobreza tomando forma de hombre atando como lazos. Y esta tarde han sonado las trompetas los trombones, los redoblantes ha de ser triste ser cantor en los funerales especialmente en los entierros de pueblo, ha de ser triste ser una voz entre la montaña sin que nadie te escuche, pero cada día que reviso la historia del día en los periódicos pienso en mi país como un Ireno e Higinio así se llama el supuesto jefe, pienso en un estado ebrio que deja morir abusadas y quemadas a sus niñas que deja morir a los policías en balaceras y en sus libros enmohecidos que nunca salen de las cajas para la distribución pienso en su única voz de letras en un Miguel Ángel exiliado en una raíz que se olvida, y a veces guardo pequeñas esperanzas que se llevan los deslaves o en los poemas que los niños de las escuelas rurales recitan y todos olvidan hasta ellos mismos, pienso en el estado amnésico al que me ha tocado vivir, pienso en Ireno y su muerte anunciada y amada por la mayoría, porque si yo muero ahora jamás disfrute la vida, pero Ireno murió héroe porque  la ebriedad es parte de nuestra nación. 

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